La palabra de Dios permanece para siempre

“La hierba se seca y la flor se marchita, más la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.” Isaías 40:8

¿Entiendes que la Palabra de Dios permanece para siempre? Las promesas de Dios se cumplirán. ¿Tienes hambre y sed de la Palabra de Dios? ¿Crees en el poder de la Palabra de Dios? Tu tienes que buscar al Señor cada día, leer Su Palabra, y luego, pasa un tiempo clamando al Señor en oración mientras escuchas por su voz suave especial.

Cuiden de cumplir con todos los mandamientos que hoy les ordeno. Si lo hacen, vivirán y se multiplicarán y serán dueños de la tierra que prometió El Señor con juramento a sus padres.  Acuérdate del camino que el Señor, tu Dios, te hizo recorrer en el desierto por espacio de cuarenta años. Te hizo pasar necesidad para probarte y conocer lo que había en tu corazón, si ibas o no a guardar sus mandamientos. Deuteronomio 8:1-2

¡Dios puso a prueba y se humilló a su pueblo para saber lo que había en su corazón! ¡Él quería saber si guardarían sus mandamientos! Guau! ¿Qué hay en tu corazón? ¿Pasarías la prueba?

No envidies en tu corazón a los pecadores; más bien, muéstrate siempre celoso en el temor del Señor. Proverbios 23:17

¡Ten cuidado con los trucos del enemigo! Satanás es muy astuto y puede que no te des cuenta que es el enemigo quien te tienta con la depresión, la desesperanza, la incredulidad y la falta de fe. Por eso es necesario pasar un rato con el Señor cada día. ¿Tú comes todos los días? Entonces ten hambre y sed por la Palabra de Dios todos los días.

¿Cuántas veces has tenido la tentación de dejar de orar y dejar de mantenerte firme por tu matrimonio? ¿Cuántas veces el Señor te ha dado el maná, señales diferentes, una palabra “rema” una y otra vez dándote esperanza y dirección para la restauración de tu matrimonio? Muchos luchadores comienzan entusiasmados, pero debido a sus circunstancias se dan por vencidos y renuncian a los planes y propósitos de Dios en sus vidas.

Esos luchadores no se dan cuenta que Dios estaba trabajando en sus vidas. Él los afligió y los puso a prueba para ver si Sus hijos seguían Sus mandamientos y creían en Su Palabra. ¿Dónde te encuentras tú hoy espiritualmente? ¡Si tan solo creyeras, confiaras y esperaras en el Señor para siempre, sabiendo que la Palabra de Dios nunca falla!

Te afligió y te hizo sentir hambre, pero te dio a comer el maná, ese alimento que ni tú ni tus padres conocían, para enseñarte que el hombre no vive solamente de pan, sino de todo lo que sale de la boca del Señor. Deuteronomio 8:3

Dios quiere enseñar a Su gente que la vida de uno no es solamente el mundo físico, sino que también depende de nuestra relación con Dios y de la obediencia a Su Palabra. El Señor permite que pasemos por dificultades en nuestras vidas como una forma de disciplina paternal, para poder entrenarnos a depender de El más y más cada día, teniendo una relación personal con Él, para hablar, clamar y conocer Su Palabra.

La ropa que llevabas puesta no se gastó, ni tampoco se hincharon tus pies durante esos cuarenta años. Reconoce que el Señor, tu Dios, te corrige como un padre a sus hijos. Deuteronomio 8:4-5

¿Puedes ver en qué área tu Señor Dios está proveyendo por ti sobrenaturalmente? ¿Puedes ver y escuchar la voz de Dios donde te muestra su voluntad y su camino para tu vida? ¿Estás buscándolo cada día? ¿Estás leyendo, estudiando y obedeciendo la Palabra de Dios todos los días? ¿Estas demasiado ocupado para leer la Palabra todos los días? ¡Cuidado, esto es un truco del enemigo!

Cuando el Señor te bendice con respuestas a tus oraciones, o cuando su esposo vuelva a casa – ¡no te olvides todo lo que el Señor Dios ha hecho por ti y tu familia! Recuerda, el Señor quiere obtener la gloria por todas las respuestas a tus oraciones y de tu matrimonio restaurado. Tú tendrás que leer la Palabra y orar aún más cuando tu amado esposo o esposa regresen a casa.

Comerás hasta satisfacerte y bendecirás al Señor por el buen país que te dio. Por eso, guárdate de olvidar al Señor, tu Dios, descuidando los mandamientos, los preceptos y las normas que yo te prescribo hoy. Deuteronomio 8:10-11

Ten siempre presente Quién es el que te da todo, proveyendo por ti espiritualmente, financieramente y emocionalmente. Él nunca te dejará. Ponlo siempre de primero en tu vida y recuerda Sus mandamientos.

Busquen primero el Reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. Mateo 6:33

Ruego para que tú creas en la Palabra de Dios sobre la restauración del matrimonio. También ruego que, si el Señor te ha hablado, tú no lo tomes a la ligera. Considéralo como si tú fueras un Moisés, un Samuel, un Jeremías o un Saulo/Pablo. Dios no habla y luego cambia de parecer, más bien Él quiere que tú creas en Su Palabra y en el poder de Dios. Si tú tienes alguna duda o miedo, date cuenta de quién te lo está inculcando – ¡el enemigo! ¡Así que empieza a leer la Palabra de Dios cada día y a mantenerte firme en Dios!

Por eso, queridos hermanos, permanezcan firmes e inconmovibles, progresando constantemente en la obra del Señor, con la certidumbre de que los esfuerzos que realizan por él no serán vanos. 1 Corintios 15:58
Dios te bendiga,

Charlyne Steinkamp
Regocijo Ministerio Matrimonial

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