Opinión: Los problemas nos obligan a depender de Dios

“Queridos hermanos en Cristo, no se sorprendan si tienen que afrontar problemas que pongan a prueba su confianza en Dios. Eso no es nada extraño”. 1 Pedro 4:12 (TLA)

Jesús nos anunció que no tendríamos una vida libre de problemas. Nadie es ajeno al dolor o al sufrimiento y nadie logra deslizarse por la vida libre de dificultades.

Pero el apóstol Pedro nos asegura que los problemas son normales al decir: “Queridos hermanos en Cristo, no se sorprendan si tienen que afrontar problemas que pongan a prueba su confianza en Dios. Eso no es nada extraño”. (1 Pedro 4:12 TLA) Dios usa estos conflictos para acercarte a Él. La Biblia enseña: “El Señor está cerca de los que tienen quebrantado el corazón; Él rescata a los de espíritu destrozado.” (Salmo 34:18 NTV)

Tus experiencias más profundas e íntimas de devoción probablemente sucedan en los días más oscuros: cuando tu corazón esté roto, te sientas abandonado, se te hayan acabado las opciones, cuando el dolor sea grande... cuando solo puedas recurrir a Dios. En nuestro sufrimiento aprendemos a orar desde el corazón de forma más auténtica y honesta. Cuando estamos afligidos, no tenemos energía para oraciones frívolas.

Joni Eareckson Tada señala: “Cuando la vida nos sonríe, podemos saber acerca de Jesús, imitarlo, citarlo y hablar sobre Él. Pero solo en el sufrimiento conoceremos a Jesús”. Los momentos de sufrimiento nos permiten aprender cosas de Dios que no se pueden enseñar de otra manera.

Dios podría haber mantenido libre de prisión a José, no dejar que entregaran a Daniel a los leones, librar a Jeremías de ser arrojado a una cisterna enlodada, prevenir los tres naufragios de Pablo y resguardar a los tres jóvenes judíos del horno ardiente; pero no lo hizo. Dejó que esas pruebas sucedieran y como resultado cada una de esas personas se acercó más a Dios.

Los problemas nos obligan a mirar a Dios y depender de Él en lugar que en nosotros mismos. Pablo testifica sobre este beneficio: “De hecho, esperábamos morir; pero, como resultado, dejamos de confiar en nosotros mismos y aprendimos a confiar solo en Dios, quien resucita a los muertos”. (2 Corintios 1:9 NTV) Nunca sabrás que Dios es todo lo que necesitas hasta que Dios sea todo lo que tengas.
 
Reflexiona sobre esto:

¿Cómo te obligaron los problemas a mirar hacia Dios y depender de Él en lugar de depender de ti?
 ¿Cuál es la verdad más poderosa que aprendiste en momentos de sufrimiento?
 ¿Cuál es la historia de sufrimiento de la Biblia que más te inspira y motiva? ¿Por qué?

Fuente: http://pastorrick.com
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