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El Islam pierde influencia en Irak

El número de iraquíes que se consideran no religiosos ha crecido un 5% en los últimos cinco años. / Unsplash CC,El número de iraquíes que se consideran no religiosos ha crecido un 5% en los últimos cinco años. 

Aunque el ex-primer ministro de Irak, Nouri al-Maliki, consideraba el ateísmo como una “conspiración peligrosa” cuya propagación en el país había que confrontar, el paso de los últimos años ha confirmado el creciente desapego de la población iraquí respecto al Islam, la religión establecida.

La tendencia es común en otros países de la región del Norte de África y de Oriente Medio, como Egipto, Argelia, Túnez, Libia o Líbano. Todos ellos países de amplia mayoría islámica y en los que, según datos publicados por Arab Barometer en 2019, en los últimos años se ha visto afectada la confianza en los líderes religiosos y en los partidos islamistas. Además, ha disminuido la práctica religiosa entre quienes se declaran musulmanes y ha crecido el porcentaje de quienes se identifican como ‘no religiosos’.

En Irak, en cambio, figuran las mayores variaciones en cuanto a las tres primeras categorías. Si en 2013, más del 40% de los iraquíes decían confiar en los partidos islamistas, según los datos publicados, ahora menos del 20% lo hace. La cuestión de la confianza en el liderazgo religioso del país también ha experimentado una caída pronunciado, pasando de más del 60% de la población en 2012, al 40% en la actualidad.

Una visión general que también se ha visto reflejada en la frecuencia de la práctica de la religión islámica. Y es que, mientras que en 2012 el 60% de los iraquíes musulmanes aseguraban asistir de vez en cuando a la mezquita, ahora solo lo hace un 33%. Un impacto del que se ha hecho eco el propio liderazgo del Islam en Irak. “Necesitamos confrontar a quienes apoyan estas extrañas ideas ateas con un pensamiento positivo y con puño de hierro exponiendo los métodos que usan para diseminar sus ideas”, afirmaba en 2017, preocupado, el clérigo chií y líder del influyente movimiento político y religioso Hikma, Ammar al-Hikam.

Los últimos desencuentros entre el Islam y el mundo árabe

Para Ali, una joven abogada y activista iraquí que vive en la región del Kurdistán, la religión se ha convertido en una “cuestión confusa”. “Me alejé, me distancié de ella. Creo en Dios. Me considero musulmana pero no rezo, y ayuno solo por las personas conservadoras a mí alrededor”, explica en declaraciones al medio Al Monitor.

Aunque no hay estadísticas oficiales, según Arab Barometer, el número de personas en Irak que se consideran ‘no religiosas’ ha crecido un 5% en los últimos cinco años y ahora si sitúa en el 13% de la población.

Para el director de Arab Barometer, Michael Robbins, hay tres factores que han influido especialmente en el incremento de la visión negativa respecto al islam institucional entre la población.

“La pérdida de confianza hacia los partidos islamistas está relacionada con los cambios que se están produciendo a lo largo de la región. El ascenso del Estado Islámico también ha tenido un efecto dramático en el apoyo a estos partidos. Aunque representa una interpretación extremista del islam, el rechazo universal de los ciudadanos árabes respecto al Estado Islámico también ha llevado a muchos a desconfiar de los partidos que adopta la bandera del islam de forma más amplia. Y la represión de algunos gobiernos a lo largo del mundo árabe contra movimientos islamistas también ha tenido un efecto”, subraya.

Robbins también matiza que “el hecho de que los jóvenes son menos religiosos no es una sorpresa, sino algo que se ha visto a lo largo de muchas otras regiones en el mundo”. “En Túnez, por ejemplo, el 47% de los jóvenes tienden a decir que no son religiosos, tanto como en Estados Unidos (46%)”, remarca.

“La mayoría de los ciudadanos en los países del Norte de África y de Oriente Medio no le darán la espalda a la religión en un futuro cercano. Para la mayoría en la región, la religión continúa jugando un papel importante en sus vidas”, añade. De hecho, no todo se reduce al ateísmo en el camino de la rebelión contra la religión establecida. Según Al Monitor, algunos jóvenes optan por otras confesiones minoritarias en el país, como el cristianismo, el bahaísmo o el zoroastrismo. Estas dos últimas todavía no han sido reconocidas oficialmente por el Estado.